No es una noticia, es una consigna.

Lenin derriñando a las masas. Lenin proclamando sus consignas.

El Partido Socialista recibe sus consejos a través de su órgano de propaganda. Oficialmente se llama «El País», pero debería llamarse «el PSOE». Es un periódico de gran tirada y tradición en la agitación y la propaganda. De ahí su tirada. Antes, mucha gente tenía que comprarlo, a pesar de que estaba subvencionado el papel. Ahora, como no se edita en papel, basta con acudir a la web.

Pueden observar ustedes que la portada de hoy es una profecía, no es una noticia. Lo que dice es que las elecciones van a producirse bajo tensión, pero el periódico no hace nada para rebajar esa tensión. Lo que hace es no solo incrementarla, sino promoverla.Le está diciendo a sus lectores que son los que votan a la izquierda los que tienen que tensionar la actitud política. Es la consigna del partido para que no haya dudas en cuanto a cuál es el mandato recibido de la organización. Se indica a los que están empeñados en la lucha de clases, en vez de en la productividad, cuál es la actitud que tienen que tener si quieren estar en sintonía con la moral socialista.

Que no es una noticia, es cuestión clara. Está hablando del futuro y el futuro nadie lo conoce, a menos que lo provoque. Por eso estamos ante una consigna, porque lo que se quiere es provocar el futuro: decirle a la gente qué es lo que tiene que hacer de aquí al día de las elecciones.

No me parece muy democrático promover la tensión política frente a unas elecciones, o más bien la alta tensión. Los apagones son muy deseables cuando se trata de la tensión política. Sin embargo, la prensa de izquierdas, como sabe que va a perder, busca deslegitimar el resultado y se lanza a las calles porque sabe que ya desde el gobierno no podrá hacer nada.

Sería muy deseable que las izquierdas fueran más pacíficas, pero no puede ser, porque su esencia es revolucionaria. Todo consiste en utilizar la democracia con la finalidad de implantar la sociedad sin clases. Hay que hacer en todo momento lo que diga el partido, y el modo de saber qué es lo que quiere el partido es atender al último panfletito. En este caso, la consigna no es taimada. Se publica en portada.

En efecto, se encuentran ante el reto de agitar en muy poco tiempo a toda una sociedad que ya no responde a las llamadas del marxismo disfrazado.

Hemos vuelto a la más pura prensa de la Segunda República. Eso es normal. Es lo que busca la izquierda: el enfrentamiento social. Es el llamado paraíso socialista, donde la igualdad de clases generará el paraíso: la gran esclavitud.